RAFAEL BISQUERRA ALZINA "EDUCACIÓN EMOCIONAL Y CURRÍCULO"

 






Contexto

 Rafael Bisquerra 11 de febrero de 1949 (edad 72 años), Artá, España. Es presidente de la RIEEB (Red Internacional de Educación Emocional y Bienestar), director del Postgrado en Educación Emocional y Bienestar (PEEB) y del Postgrado en Inteligencia Emocional en las Organizaciones (PIE) de la Universidad de Barcelona (UB).

Es catedrático de Orientación Psicopedagógica, Licenciado en Pedagogía y en Psicología, fundador y primer director del GROP (Grup de Recerca en Orientación Psicopedagògica), desde donde ha impulsado las Jornadas de Educación Emocional (JEE) que se celebran anualmente en la UB.

Desde mediados de los noventa se ha centrado en la educación emocional. Algunas de sus publicaciones son: Educación emocional y bienestar (2000), Psicopedagogía de las emociones (2009), La educación emocional en la práctica (2010), Educación emocional. Propuestas para educadores y familias (2011), Orientación, tutoría y educación emocional (2012), Cuestiones sobre bienestar (2013), Prevención del acoso escolar con educación emocional (2014), La inteligencia emocional en la educación (2015), Universo de emociones (2015), 10 ideas clave. Educación emocional (Graó, 2016), La fuerza de la gravitación emocional (Ediciones B, 2016), Gimnasia emocional y coaching (Horsori, 2016), Diccionario de emociones y fenómenos afectivos (PalauGea, 2016), Política y emoción (Pirámide, 2017), Competencias emocionales para un cambio de paradigma en educación (2019, Horsori), etc.

 

Relevancia y aportaciones a la educación

 Bisquerra sustenta que “La educación emocional es una innovación educativa que se justifica en las necesidades sociales. La finalidad es el desarrollo de competencias emocionales que contribuyan a un mejor bienestar personal y social. Para ello se requieren una serie de condiciones interrelacionadas: en primer lugar, diseñar programas fundamentados en un marco teórico; para llevarlos a la práctica hay que contar con profesorado debidamente preparado; para apoyar la labor del profesorado se necesitan materiales curriculares; para evaluar los programas se necesitan instrumentos de recogida de datos, etc.

La palabra clave de la educación emocional es emoción. Por tanto, es procedente una fundamentación en base al marco conceptual de las emociones y a las teorías de las emociones. Lo cual nos lleva al constructo de la inteligencia emocional en un marco de inteligencias múltiples. De ahí se pasa al constructo de competencia emocional como factor esencial para la prevención y el desarrollo personal y social.

El desarrollo de la competencia emocional, considerada como una competencia básica para la vida, desemboca en la educación emocional. Hay que definir objetivos, asignar contenidos, planificar actividades, estrategias de intervención, etc., para poder diseñar programas de intervención que van a ser experimentados y evaluados.

La evaluación de programas de educación emocional es un aspecto clave para pasar de la intervención a la investigación. La novedad del tema obliga a construir instrumentos y proponer estrategias de evaluación en educación emocional. Estos instrumentos van a ser utilizados en la evaluación de las competencias emocionales y también en la evaluación de programas. Se procura aplicar una complementariedad metodológica entre técnicas cuantitativas y cualitativas”.

La educación emocional es una innovación educativa que se justifica en las necesidades sociales. La finalidad es el desarrollo de competencias emocionales que contribuyan a un mejor bienestar personal y social. Para ello se requieren una serie de condiciones interrelacionadas: en primer lugar, diseñar programas fundamentados en un marco teórico; para llevarlos a la práctica hay que contar con profesorado debidamente preparado; para apoyar la labor del profesorado se necesitan materiales curriculares; para evaluar los programas se necesitan instrumentos de recogida de datos, etc.

La palabra clave de la educación emocional es emoción. Por tanto, es procedente una fundamentación en base al marco conceptual de las emociones y a las teorías de las emociones. Lo cual nos lleva al constructo de la inteligencia emocional en un marco de inteligencias múltiples. De ahí se pasa al constructo de competencia emocional como factor esencial para la prevención y el desarrollo personal y social.

El desarrollo de la competencia emocional, considerada como una competencia básica para la vida, desemboca en la educación emocional. Hay que definir objetivos, asignar contenidos, planificar actividades, estrategias de intervención, etc., para poder diseñar programas de intervención que van a ser experimentados y evaluados.

La evaluación de programas de educación emocional es un aspecto clave para pasar de la intervención a la investigación. La novedad del tema obliga a construir instrumentos y proponer estrategias de evaluación en educación emocional. Estos instrumentos van a ser utilizados en la evaluación de las competencias emocionales y también en la evaluación de programas. Se procura aplicar una complementariedad metodológica entre técnicas cuantitativas y cualitativas.

Actualidad

El planteamiento general de la línea de trabajo centrada en la educación emocional puede esquematizarse en los siguientes términos.

Objetivos

1. Elaborar un marco teórico, en revisión permanente, para la educación emocional.

2. Identificar las competencias emocionales básicas para la vida en la sociedad actual.

3. Secuenciar la adquisición de competencias emocionales a lo largo del curriculum.

4. Formar al profesorado en educación emocional, a fin de posibilitar el diseño, aplicación y evaluación de programas contextualizados en centros educativos.

5. Crear materiales curriculares para apoyar la práctica de la educación emocional por parte del profesorado.

6. Crear instrumentos de evaluación y diagnóstico para la educación emocional.

7. Diseñar, aplicar y evaluar programas de educación emocional para el ciclo vital.

8. Perfilar las estrategias más idóneas para la implantación de programas de educación emocional en los diversos niveles educativos y contextos de intervención (educación formal y no formal, medios comunitarios, organizaciones).

Estas estrategias pueden ser a nivel de centro, pero también respecto de la Administración pública y de la sociedad.

9. Fomentar la cristalización del cambio con objeto de garantizar la continuidad de los programas y a ser posible su institucionalización (inclusión en el PCC).

10. Fomentar la optimización permanente de los programas a través de comunidades de aprendizaje.

 

Relación con el sistema educativo mexicano

Las aportaciones de Rafael Bisquerra  en relación a la educación emocional con nuestro Sistema Educativo Mexicano están articuladas con la implementación del área personal y social de la Educación Socioemocional, ya que el plan de estudios de la educación básica Aprendizajes Clave 2017 de esta área están sustentados con lo que el autor presenta teóricamente relacionado con las competencias para la vida y el desarrollo integral del individuo, así como también las propuestas metodológicas, niveles de logro, las dimensiones y habilidades socioemocionales y la reflexión de que el profesorado requiere la preparación para intervenir en la Educación Socioemocional. Este último aspecto es una problemática que se presenta en el proceso de enseñanza y de aprendizaje por lo que el gobierno ha implementado cursos relacionadas con el desarrollo e implementación efectiva dentro de las aulas de los diversos niveles escolares.

Bibliografía

Disponible en:  Biografía – Rafael Bisquerra

Disponible en: Educación emocional y competencias básicas para la vida | Revista de Investigación Educativa (um.es)

Disponible: La educación emocional en la formación del profesorado - Dialnet (unirioja.es)

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

FRANCESC IMBERNÓN MUÑOZ “La formación y el desarrollo profesional del profesorado”

ANÁLISIS DE LAS APORTACIONES DE STEPHEN KEMMIS “TEORÍA CRÍTICA DE LA ENSEÑANZA”

MATTHEW LIPMAN: FILOSOFÍA PARA NIÑOS (FpN)